
Yo, el que siempre dijo que tenía corazón de piedra, que pensaba que no podría sentirse dependiente por alguien que no fuesen sus padres, el que nunca lloraría por una persona....
Tengo días con el corazón chiquitico, con ganas de llorar y de paralizar el mundo. No me gusta pensar en que se va en que tal vez esto llegó hasta aquí, en que mis celos no me dejarán vivir en paz cuando él no esté cerca de mí.
Los días junto a él son perfectos, sus besos me llegan al alma, sus ojos me dicen te amo. No sé qué hacer para no sentirme mal, siempre me...